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¿Qué son las "malas hierbas" en el jardín?

En lugar del término tradicional "malas hierbas" puede preferir el término "hierbas indeseables". Esta vegetación espontánea nos molesta a veces porque compite con nuestras plantaciones o por razones estéticas, aunque sigue siendo un vector de biodiversidad y presenta a veces cualidades insospechadas. Algunas de estas hierbas son tan bonitas que es difícil de creer que no pertenezcan al jardín. A menudo tienen cosas que decirnos sobre nuestro entorno, la naturaleza del suelo, el aire o la vitalidad del lugar. Así que, si nos deshacemos de ellas, hay que reflexionar y hacerlo con método. He aquí un breve resumen de estas huestes más o menos rebeldes y de los métodos para controlarlas...



Una "maleza" realmente insistente

Se llevan a cabo en el jardín con rapidez, facilidad y perseverancia. De rastreo, con estolones o profundamente enraizados, son de los más difíciles de controlar y desalojar...




Enredadera

Sus bonitas flores en forma de trompeta, de color blanco veteado de rosa o parma muy pálido, están esparcidas sobre largos tallos que pueden alcanzar un metro de longitud. La correhuela se arrastra, se ondula, trepa y se sitúa alegremente entre las "malas hierbas" más invasivas. Al enrollarse en los tallos, la llamada "tripa del diablo" asfixia a sus víctimas. Con su potente sistema de raíces, se apodera fácilmente, coloniza y se instala profundamente, ocupando el lugar y los nutrientes destinados a otras plantas.

No obstante, debemos reconocer su...

  • su talento como marcador, indicará la presencia de nitrógeno y la ausencia de sílice en el suelo;
  • su carácter melífero, atrae a los polinizadores, abejorros, mariposas... durante todo el verano; también atrae a un eficaz depredador de pulgones, una minúscula mosca llamada hoverfly;
  • su aportación al compost gracias a su composición rica en nitrógeno y oligoelementos.

 
Nos deshacemos de él...

  • en el jardín, eliminando sus raíces mediante un desarraigo completo y meticuloso y cubriendo
    el suelo densamente;
  • en el huerto, utilizando cultivos de cobertura o cultivos conocidos por su limpieza, ciertas hortalizas como la patata o ciertos abonos verdes.



Cardo de Canadá

Muy presente en Francia, está declarada como plaga. Follaje espinoso y aserrado muy resistente, echa raíces gracias a una raíz pivotante de unos 2 m de longitud y prolifera
2 m de largo y prolifera en la superficie gracias a un sistema de rizomas horizontales muy dinámico.
Ciertamente, la floración malva es de lo más hermosa en verano, pero las semillas que produce son infinitamente numerosas, de fácil diseminación en un amplio radio, lo que hace del cardo de Canadá una planta particularmente invasiva.
 

No obstante, debemos reconocer...

  • su interés para los insectos polinizadores. 


Nos deshacemos de él...

  • mediante tirones regulares, repetidos y profundos;
  • plantando alfalfa, lo que haría desaparecer el cardo, o casi, en uno o dos años.




Cola de caballo

Muy reconocible con su tallo frondoso, es la hierba de todas las dificultades. La ausencia de hojas la hace insensible a los herbicidas, la longitud de sus rizomas -pueden crecer hasta 5 m de profundidad- la hace resistente al desarraigo y su reproducción por difusión de esporas es difícil de controlar.
 
No obstante, debemos reconocer...

  • sus cualidades antifúngicas y repelentes; en decocción o en purín, será muy eficaz contra el mildiu, la roya, la moniliosis, la ampolla, la roña, el damping-off y repelerá las babosas y los pulgones.


 Nos deshacemos de él...

  • añadiendo cal que, al reducir la acidez del suelo, frenará la progresión de esta planta especialmente acidófila. Sin embargo, el encalado es un método que debe utilizarse con moderación, siguiendo las instrucciones del producto.




Quackgrass

Con sus grandes tallos y hojas de color verde brillante, el quackgrass parece... hierba.
El Quackgrass se extiende rápidamente por todas partes y esta hierba perenne es muy resistente a ser arrancada gracias a sus robustos e invasivos rizomas subterráneos.
 
No obstante, debemos reconocer su...

  • su utilidad en las plantaciones forrajeras.
  • que no es antiestético y puede ser tolerado en el césped
     

Nos deshacemos de él...

  • mediante un desbroce manual cuidadoso y regular;
  • por un mantillo compacto, muy grueso, pero que sólo ralentizará el proceso.


Terminaremos esta selección mencionando dos deliciosas cubiertas del suelo: el ranúnculo rastrero y la potentilla.
 
Ambas son muy vigorosas y tienen hermosas y brillantes floraciones amarillas. Al primero -más conocido como ranúnculo- le gustan los suelos compactos y pesados; el segundo prospera en suelos húmedos y nitrogenados. Ambos producen estolones, tallos horizontales que enraízan en cada nudo y producen nuevos brotes en ese punto. La retirada debe ser regular y meticulosa. Lo mejor es utilizar una gubia de escarda.
 
Como medida preventiva, acolchar, ya que les gusta el suelo desnudo, reducir los aportes nitrogenados (dejar de usar estiércol, compost muy maduro, cuerno triturado o sangre seca durante un tiempo), añadir paja o serrín o, en el huerto, plantar plantas que requieran mucho nitrógeno, como puerros, achicoria y col.




Centrarse en 2 malezas comestibles y útiles

La artemisa, la bardana, la hierba de los cerdos, muchas malas hierbas indeseables son, de hecho, plantas comestibles cuyas raíces, hojas o flores se han utilizado desde la noche de los tiempos en la composición de platos más o menos elaborados. Centrémonos en dos estrellas: la ortiga y el diente de león...



Ortiga

Si se frota, se raya. Sus hojas urticantes son la pesadilla de los jardineros y de los paseantes distraídos. Sin embargo, esta planta perenne sigue siendo un regalo de la naturaleza... ah, si no fuera tan invasiva con sus rizomas rastreadores, ¡muy rastreadores!


No obstante, debemos reconocer que...

  • es comestible - cruda en ensaladas cuando son brotes jóvenes, picada y aliñada como el pesto, cocinada en sopas, pasteles, tartas ;
  • sus cualidades de cobertura para una fauna que resultará muy útil en el jardín;
  • Utilizado como abono, constituye un formidable fertilizante gracias a su alto contenido en nitrógeno;
  • Cuando se pulveriza, este estiércol también repele los pulgones y los ácaros de forma muy eficaz;
  • si compostas, es un excelente activador; córtalo y mézclalo con tu pila de compost o rocíalo con purines. 

¿Quiere saber más al respecto? Descubre cómo hacer tu compost y qué poner en él.

Deshazte de él...

  • cubriéndola completamente opaca durante varios meses.



Diente de león

Sus reconocibles flores amarillas suelen marcar la llegada de la primavera, las bolas de plumas que se forman al final de la floración son la alegría de los niños que se divierten con sus alas que vuelan al viento. El diente de león viste nuestros campos, nuestros bordes de carretera y, a veces para gran disgusto de los jardineros, nuestros céspedes con sus largas hojas dentadas. Es cierto que es algo invasivo y bastante resistente, pero merece que se le permita florecer, al menos en algunos lugares...


No obstante, debemos reconocer que es...

  • rica en hierro y vitaminas A y C, es comestible desde la hoja hasta la flor. Sus hojas se consumen en ensaladas con tocino o picatostes de ajo frito. Se come en sopa con un poco de crema. De sus flores se hace una deliciosa miel;
  • Extremadamente melífera, es una excelente aliada de los recolectores en general y de las abejas en particular.

 
Nos deshacemos de él...

  • arrancándola manualmente con una espátula, incluidas las raíces, antes de que florezca;
  • mediante el acolchado para limitar su enraizamiento y facilitar así su eliminación;
  • para el césped, posiblemente utilizando un herbicida selectivo que sólo atacará las malas hierbas del tipo diente de león, pero también la correhuela, la margarita, etc.

 
Para saber más sobre la gestión de las malas hierbas en su césped, lea nuestros artículos sobre el cuidado del césped en otoño.





 

Invasivo, sí, pero tan superficial

Estas plantas anuales abundan en nuestros jardines y suelen ser más "perennes" de lo que creemos.
En el jardín, en el campo y en el huerto, competirán con sus vecinos imponiendo una generosa vegetación.


Por nombrar sólo algunos...

  • La pamplina con su hábito rastrero y sus bonitas florecillas rojas, la pamplina, igual de exuberante y deliciosa con su flor blanca tan apreciada por los pájaros.
  • El oxalis, que solemos confundir con el trébol, aunque sólo tiene 3 hojas.
  • La agripalma y sus hojas gomosas o la cardamina y su follaje redondeado, ambas muy comunes si no se acolcha.
  • Bolsa de pastor, presente en suelos calcáreos, que presenta una roseta un poco parecida a la del diente de león (y que al igual que ésta se degusta en ensalada cuando es joven y aún tierna) que sobresale con pequeños racimos de frutos y diminutas flores blancas.

 
Todas estas "malas hierbas" son superficiales, por lo que serán fáciles de eliminar. A mano, con una escardadora, una azada o una azada, elimínelas antes de la floración para evitar que vuelvan a sembrar.





 

Un resumen de soluciones a tener en cuenta

Las "malas hierbas" suelen ser invasivas, se propagan con rapidez y generosidad. Pero también tienen sus cualidades. Por lo tanto, es necesario encontrar el equilibrio adecuado en la gestión de su presencia.
En efecto, instaladas en sus camas, su césped y su huerto, las malas hierbas compiten con sus plantaciones. Al colonizar sus caminos y terrazas, a veces perjudican la estética del lugar. Pero, si se les deja desarrollarse libremente, también aportan diversidad a sus espacios exteriores y alimento para los buscadores.
 
Puede optar por dejar que se desarrollen libremente en determinadas zonas del jardín, en ciertas parcelas de difícil acceso u ocultas a la vista, y contribuir así a la biodiversidad.
Al mismo tiempo, puedes decidir proteger ciertas áreas de su intrusión.
En previsión, vigile estas zonas y arranque o corte las plantas no deseadas en cuanto aparezcan. Se trata de intervenir antes de que se produzcan y detener así su proliferación. También puede utilizar el mulching para zonas muy pequeñas. ¿Quiere saber más sobre esto? Te contamos cómo elegir el mantillo y cómo utilizarlo.


Por último, si las plantas ya están establecidas, puede optar por desherbar con las herramientas adecuadas -gubia de desherbar, cuchillo de desherbar- o utilizar herbicidas, que difundirá según el producto con una caña de desherbar o un pulverizador.
 
Favorecer los tratamientos naturales y ecológicos, especialmente en el huerto. Utilice estos productos con moderación, respetando las dosis recomendadas para el respeto del medio ambiente. Para profundizar en el tema, encuentre todos nuestros consejos para eliminar las "malas hierbas".
 
Una vez que los haya sacado, puede llevarlos al centro de eliminación de residuos más cercano. También puedes dejarlas secar durante mucho tiempo y utilizarlas directamente como mantillo o ponerlas en tu cubo de compostaje.
 
En cuanto a las plantas comestibles, se pueden añadir a sopas y ensaladas.


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